La leche es la primera fuente de nutrición de las crías de los mamíferos. Los humanos continúan consumiendo leche, fundamentalmente leche de vaca, más allá de la infancia.
La leche es la primera fuente de nutrición de las crías de los mamíferos. Los humanos continúan consumiendo leche, fundamentalmente leche de vaca, más allá de la infancia.
La leche se consume directamente o como productos procesados como crema de leche, mantequilla, yogur o queso. La leche de vaca, fluida o en polvo se utilizan ampliamente en panadería, salsas y postres.
Desafortunadamente, la leche de vaca también es uno de los alérgenos alimentarios más importantes, especialmente para los niños. Aun cantidades muy bajas de leche pueden causar reacciones alérgicas, que en casos severos pueden conducir incluso a un shock anafiláctico. Los individuos alérgicos deben evitar estrictamente el consumo de leche de vaca, lo que a menudo es difícil, ya que las proteínas de leche se usan con frecuencia como aditivos alimentarios en los procesos industriales.
La alergia a la leche es distinta de la intolerancia a la lactosa, la cual es una sensibilidad alimentaria no alérgica causada por la falta de la enzima lactasa.