La toxina HT-2 y la toxina T-2 son potentes toxinas fúngicas que afectan a los cultivos en condiciones de humedad elevada y temperaturas de 6-24°C.
La toxina HT-2 y la toxina T-2 son potentes toxinas fúngicas que afectan a los cultivos en condiciones de humedad elevada y temperaturas de 6-24°C.
Estas toxinas son conocidas por causar necrosis dérmica, diarrea sanguinolenta y por afectar la producción (ganancia de peso, huevos, leche). Ambas toxinas son producidas por especies de Fusarium y afectan principalmente al maíz, trigo, cebada, avena, arroz y centeno. Las toxinas T-2/HT-2 a menudo se encuentran en condiciones de almacenamiento deficientes.
Algunos países han establecido reglamentaciones para proteger a los consumidores de los efectos perjudiciales del consumo de toxinas T-2/HT-2. La Unión Europea ha establecido niveles guía en alimentos para humanos y animales, mientras que China ha establecido niveles admisibles de toxina T-2 en alimentos para animales.